lunes, 31 de marzo de 2008

Carta: "Nacer con etiqueta"

A continuación os pongo una carta que encontré en La Vanguardia. La he tomado de otro blog, "El blog de Anna", porque me ha parecido muy interesante y un tema bastante controvertido.

“Hace unas semanas, los medios de comunicación se hacían eco de un informe de la Agencia de Salud Pública de Barcelona donde se dice que el número de nacimientos de niños con síndrome de Down (SD) en Cataluña ha disminuido un 70%. El mismo informe indica que, del total de casos de SD diagnosticados durante el primer trimestre de gestación, solo un 4% siguen el curso normal del embarazo. ¿Éxito de los nuevos medios para diagnosticar?
Yo soy madre de un chico de veintiséis años con SD. Mi hijo es un chico feliz, alegre, animado, trabajador y muy autónomo. Tiene muchos amigos, de todas las edades y condiciones. Trabaja en una pizzería, es un gran culé y un fan del señor Antoni Bassas y de Catalunya Ràdio. Gracias a ellos ha aprendido a interesarse por los temas de actualidad. A pesar de que no afina ni una nota, tiene una gran sensibilidad por la música. Le entusiasma la ópera. Hace poco, parece ser que ha comenzado una relación con una chica.
No querría, con esta descripción, ofrecer una visión idílica ni de Andreu ni de las personas con SD. Su vida y la nuestra no han sido sencillas. Por otro lado, el síndrome de Down pueden comportar problemas físicos y psíquicos que limitan de forma muy grave la vida de las personas afectadas. Todos los esfuerzos hechos los últimos años para que las personas con discapacidades intelectuales alcancen la máxima autonomía posible y se integren en la sociedad perderán su continuidad. Pienso en los esfuerzos hechos por las familias, los educadores y las entidades que trabajan dando soporte a las personas discapacitadas. Pero, sobretodo, pienso en el esfuerzo hecho por las mismas personas con síndrome de Down o cualquier otra discapacidad. Ante esta situación me formulo algunas preguntas: ¿el hecho de poder diagnosticar el SD en fase prenatal, nos autoriza a privar a estas personas de vivir? ¿Por qué no queremos que existan? ¿Es que nos molestan? ¿Lo hacemos por ellos o por nosotros? ¿Es por el trabajo que requiere la promoción de estas personas?
¿Qué haremos si un día podemos conocer el gen de la delincuencia, el del cáncer, el de ser feo, el del mal humor? Privaremos de nacer a todas las criaturas que lo hagan con una etiqueta de dificultad? No sería mejor que, en lugar de esforzarnos a eliminar lo que nos molesta, nos esforzáramos a entender y valorar la diversidad, la debilidad, la contrariedad, el esfuerzo…? Nos sentimos exultantes de los esfuerzos (científicos, políticos, económicos…) que se hacen para evitar la extinción de algunas especies de animales o planetas. Pero, por otro lado, estamos haciendo esfuerzos para extinguir todo el colectivo de personas con síndrome de Down. ¿Cómo se entiende esto?”

1 comentario:

Raquel dijo...

hola!!

Voy a darte mi opinión, porque ya leí la noticia en su momento y al prinicpio me causo impacto pero más tarde y pensándolo bien he de dicrte que tiene varias lecturas

En primer lugar, pues si estoy de acuerdo con la opinión que da la propia carta en sí misma. Pero, por otra parte, creo que las cosas tienen la importancia que queramos darle. Es decir, el hecho de que haya estadísticas sonbre el número de personas afectadas con SD no significa que quieran erradicarlas, es una opinión muy tremendista, quizás sea más fruto de la gran importancia que en nuestra sociedad se le da a la recogida de datos, a tener siempre un número que dar, y que a mi parecer pocas veces tiene utilidad. Creo que no hay que mezclar ambas cosas...una cosa es la opinión que podamos dar sobre el lugar que ocupan las personas que son SD en nustra sociedad y otra pues buscarle 3 pies al gato.